Comentario del Evangelio XXVI Domingo del Tiempo Ordinario Mt 21,28-32
Comenzamos la eucaristía desde la antífona de entrada, reconociendo que la situación que vivimos por esta pandemia, es fruto de nuestros pecados, por no obedecer los mandamientos de Dios, pero acudimos con humildad a la gran misericordia del corazón de nuestro Dios. Precisamente invocamos a nuestro Dios, que manifiesta su poder sobre todo con el
